jueves, 8 de diciembre de 2016

Hay Fiesta en Los Pinos

Análisis a Fondo

* Muy bienvenido el billete de Walmart… * Cuánta alegría: regalo de las estrellas… *

Por Francisco GÓMEZ MAZA


No cabe duda que el destino de los mexicanos está marcado por el Destino Manifiesto de los calvinistas que fueron semilla del capitalismo y que hicieron doctrina - Manifest Destiny -, gracias a la cual los adoradores del dinero creen que Estados Unidos de América es una nación destinada a expandirse desde las costas del Atlántico hasta el Pacífico, arrasando con México para empezar, con el gozo y la complacencia de las clases dominantes nacas y la felicidad de los adoradores de Huitzilopoxtli, encabezados ahora por los tolúcratas.

Y aquí se pasaron por el arco del triunfo la determinación de Donald Trump de obligar a toda gran empresa a permanecer en suelo “americano”, como gustan calificarse los gringuitos. Y si se van allende el Bravo o las Catarátas, cobrarles un impuesto del 35 por ciento. La idea es proteger el empleo de los güeros, que de los prietos se encargará el Departamento de Seguridad y la Border Patrol para que se regresen ad ovum a sus pueblitos en territorio mexican.

Pero la algarabía de enterradores de la Revolución Mexicana y los derechos laborales de los trabajadores es mayúscula. El presidente lo acaba de dar a conocer: Walmart – la empresa estadounidense global invertirá mil 300 millones de dólares en México y la contentura de Peña Nieto se basa en que con ese billete, los gringuitos  inversión generarán “más” de 10 mil empleos directos, que se suman a los 200 mil puestos de trabajo ya existentes de la empresa. Aquí no importa que los salarios que pagan sean de hambre. Todo es para las estadísticas de Julio Alfonso (Santaella Catell), director del INEGI, por si alguien no lo sabía.

Se solaza el mandatario con el cuento de que México sigue creciendo y hoy se ha convertido en el principal motor económico de América Latina – Ah Chingaaa -, pese a un mundo que vive una enorme incertidumbre financiera y de gran aversión al riesgo. ¿A poco en México no hay incertidumbre no sólo financiera sino de inseguridad en todos los sentidos, los trabajadores son felices con su pinche salario y los políticos son blancas palomitas que no roban al erario como lo han hecho los Duarte, el de Chihuahua y el de Veracruz, y otros que ni viene al caso mencionar, pero que están protegidos porque son del PRI .

De acuerdo con el presiso, hay confianza de los inversionistas en México pues durante su gobierno se ha recibido una inversión extranjera directa por 127 mil millones de dólares. Por supuesto, pero no porque haya confianza en México sino en el gobierno que les garantiza un éxito rotundo a costa de explotar a los trabajadores, empleados y empleadas. En fin. De algo hay que presumir. Es información que se cuenta como gacetilla, pero no como nota periodística.

El Salón Adolfo López Mateos de la residencia de Los Pinos (yo lo conocí como gimnasio de boxeo de López Portillo y el Negro Durazo) estaba rebosante de alegría este miércoles, cuando Peña Nieto desplegó el mayor entusiasmo por una inversión – la de Walmart . que se agrega a las inversiones que van a traer los de BHP Billiton para explotar petróleo en las aguas profundas del Golfo.

Ya la hicieron los tolucos, sin darse cuenta de que los mexicanos no piensan ni sienten lo mismo que ellos. Que hay entre la jodida millonada de mexicanos un amargo sabor de boca, por el infierno que están sobreviviendo. Mal empleados, mal pagados, mal comidos, muchos muertos de hambre, cuando los diputados y senadores se despachan con el cucharón de la cena navideña y el resto no puede ni siquiera engullirse las migajas que caen de la mesa de los epulones.


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