viernes, 30 de diciembre de 2016

Recomienda la OMS una herramienta innovadora para controlar el brote de Zika

De la Mesa de Redacción
De nuestra asociada RNU


Rita Ramos vive en Jurujuba en Brasil. Mantiene este
cubo blanco debajo de sus escaleras. El cubo
contiene un pequeño paquete de huevos de mosquito,
unos cuantos pellets de comida de pescado y agua.
El objetivo es crear una atmósfera ideal para que los mosquitos
infectados con Wolbachia se multipliquen.
Foto: OMS / Alexander.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) detalló en un artículo en su página en Internet los beneficios de una estrategia experimental para la respuesta al brote del zika.
Se trata de una nueva técnica para controlar las enfermedades transmitidas por mosquitos haciendo uso de la propia naturaleza.
Los mosquitos son responsables de la muerte de 700.000 personas cada año. Cuando estos insectos llevan el virus de enfermedades como el chikungunya, el dengue y el zika  pueden transmitírselas a los humanos.
Investigadores en la Universidad Monash en Australia han descubierto que los mosquitos infectados artificialmente con una bacteria llamada Wolbachia quedan incapacitados para pasar esos padecimientos.
Esta bacteria existe naturalmente en un 60% de todos los insectos.

Lo explica el doctor Scott O'Neill profesor y decano de la universidad:

"Wolbachia está muy extendida entre los insectos, pero no entre los vectores de enfermedades. Nos interesó si podía propagarse a otras especies, queríamos saber si algunas de esas propiedades podían acortar la vida de los insectos y manipular a los vectores. Lo interesante es que durante ese trabajo descubrimos sorpresivamente que al poner Wolbachia en un mosquito, esta bloquea la capacidad del virus de crecer y si no puede crecer no puede ser transmitido", explicó el investigador.

El descubrimiento ocurrió hace 9 años y desde entonces un equipo de científicos han trabajo para llevarlo a la práctica.

El objetivo es que los mosquitos con Walbachia se apareen con los silvestres y observar si pueden heredar la bacteria a la siguiente generación, creando así poblaciones de mosquitos que no pueden transmitir virus mortales.

La OMS está fomentando la investigación sobre este nuevo procedimiento. En marzo de 2016, el Grupo Asesor de Control de Vectores recomendó el despliegue de mosquitos portadores de Wolbachia para probar la eficacia del método.

Jurujuba es la comunidad donde Fiocruz
lleva adelante el innovador proyecto.
Foto: OMS/ N. Alexander.
Una de las comunidades experimentales es Jurujuba, en Guanabara Bay en Río de Janeiro. El socio encargado del programa en ese país es Fiocruz. En 2015 pusieron en práctica la iniciativa para controlar el dengue.

La Universidad de Antiochia en Medellín, Colombia es otro socio del programa.


La bacteria no es una solución mágica, pero es muy prometedora, dijo la OMS, que espera que los programas pilotos en Brasil den resultados favorables.

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