viernes, 24 de marzo de 2017

Encuentro de EPN con la Comunidad Libanesa den México

De la Mesa de Redacción Rafael Castilleja
De Arcano Político


Se encuentra Enrique Peña Nieto, presidente de México, con la Comunidad Libanesa en México, presidida por Alejandro Serio Morales, a las 15:00 horas del Centro, 9 TU, en el Centro Libanés, en la Colonia Crédito Constructor, Delegación Benito Juárez de la Ciudad de México.

El pasado domingo 12 de marzo celebramos el 17° Día Mundial del Emigrante Libanés en la Unidad Hermes, una festividad muy importante para nuestra comunidad.

Con base en documentos de la Embajada de Líbano en México:

Los libaneses empezaron a llegar a México desde las últimas décadas  del siglo XIX y se integraron  a la nueva sociedad desde la primera generación. Hoy los mexicanos conocen a los libaneses como amigos de la infancia, como vecinos o compañeros de la escuela o en la profesión. En breve, se encuentran presentes en todos los ámbitos de la vida nacional mexicana.

El fenómeno de la emigración libanesa forma parte fundamental de la historia moderna y de la cultura de este país ya que el Monte Líbano comenzó a vivir una época marcada por la escasez de recursos después de aislarse de su entorno con el régimen de Mutasarifiya en 1861, las tierras eran infértiles y la agricultura fue y siempre ha sido un sector difícil de aprovechar.

Para finales del siglo XIX y principios del XX los libaneses comenzaron a buscar una mejor forma de vida para sus familias y futuros descendientes en otras regiones del mundo, y aunque haya sido una necesidad dolorosa,  la emigración ha traído consigo beneficios muy positivos para Líbano y para los países donde se han establecido los libaneses. Con su participación activa y constructiva en el comercio, la industria, la política, cultura y la economía de cada una de las sociedades a las que se integraron.

Un gran número de los primeros libaneses que llegaron a México se dedicó al comercio ambulante, deambulando por los distintos pueblos del país y barrios de las ciudades, vendiendo una gran variedad de mercancías que exhibían en cajones colgados de sus cuellos o carretas.

En 1921, terminada la Primera Gran Guerra, los Estados Unidos decretaron leyes migratorias muy restrictivas hacia los inmigrantes, y sobre todo a los que venían de Medio Oriente y Europa del Este, es decir a ciudadanos del extinto Imperio Otomano. Como respuesta los emigrados cambiaron su ruta hacia América Latina, mirando esencialmente hacia Brasil y Argentina. México fue el cuarto país receptor de la ola libanesa en América Latina.


Las primeras oleadas llegaron a Veracruz, Tampico y Progreso, fin de la ruta Beirut, Marsella, Estados Unidos o Cuba. Al pisar tierra, una nueva vida empezaba. El ejemplo que dieron los libaneses frente a situaciones extremas determinó a sus descendientes a ser buenos ciudadanos.