sábado, 25 de marzo de 2017

Replanteen política migratoria mexicana destinada a contener flujos migratorios sin visión de DDHH

* Presentaron el libro Migrantes. Voces, rostros y sueños compartidos, editado por la CNDH, acto en que participaron Luis Raúl González Pérez, Sergio García Ramírez, Silvia Elena Giorguli Saucedo, Christopher Gascón, Carlos Heredia, Padre Flor María Rigoni y Omar de la Torre de la Mora


De la Mesa de Redacción Rafael Castilleja
De Arcano Político


Considera necesario la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) replantear la política migratoria de nuestro país, para que vaya más allá de la contención de los flujos migratorios y esté revestida de una visión humana, en la que el eje central sea el respeto de los derechos humanos, sin distingo de nacionalidad o calidad migratoria.

Quienes se encuentran en ese contexto, antes que ser migrantes son personas a quienes se debe brindar protección y las condiciones necesarias para el ejercicio de sus derechos.

Así lo planteó el Ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien subrayó que “las fronteras que hemos levantado para apartar al otro se deben diluir. Hoy día es necesario vislumbrarnos como parte de una comunidad global, abierta, incluyente y respetuosa de los derechos humanos”.

Al participar en la presentación del libro Migrantes, voces, rostros y sueños compartidos, editado por la CNDH, González Pérez compartió el presídium con Sergio García Ramírez, investigador emérito del IIJ UNAM, exjuez y expresidente de la Corte IDH; Silvia Elena Giorguli Saucedo, Presidenta de El Colegio de México; Christopher Gascón, representante de la Organización Internacional para las Migraciones; Carlos Heredia, economista e investigador del CIDE; Padre Flor María Rigoni, fundador de albergues para migrantes, y Omar de la Torre de la Mora, Secretario General de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social.

“El libro –explicó el Ombudsman nacional— pretende reflejar el origen de la migración y la ruta que sigue una vez iniciada su travesía. Así, se analizan los principales factores que impulsan la migración, causas como la pobreza extrema, la necesidad de mejorar las condiciones socioeconómicas, la violencia provocada por pandillas, el crimen organizado, la delincuencia común, la de carácter intrafamiliar y la violencia provocada por la diversidad sexual y de género, así como la necesidad de reunificar a las familias”.

En su oportunidad, Sergio García Ramírez dijo que se trata de una gran obra, con la cual la CNDH enriquece su acervo de obras dedicadas a exaltar los derechos humanos, a fructificar la tarea de quienes los defienden y a evidenciar ante la opinión pública en general y ante círculos especializados la relevancia que tiene el tema de los derechos fundamentales de los seres humanos.

“He contemplado la forma en que con gran eficiencia y con gran entrega los autores de los distintos artículos y los fotógrafos han contribuido a la excelencia de este libro”, aseguró.

Refirió que la CNDH se ha esmerado en la tutela de personas en situación de vulnerabilidad, y el caso de los migrantes y de los desplazados, es una situación dolorosa y muy singular, ya que se trata de los extraños, los ajenos, los otros, que son el tema de este libro que es una radiografía muy puntual, esmerada y fina de las cuestiones que atañen a los migrantes, la situación que afrontan en nuestro país y hacia otros territorios, especialmente hacia el norte.

Silvia Elena Giorguli señaló que es un libro con gran valor editorial y aparece en un momento en que la migración está en el centro del debate. Dijo que no necesariamente estamos hablando de problemas nuevos, sino que hace visibles problemas nuevos, vulnerabilidades, violación de los derechos humanos y, sobre todo, las implicaciones de una gestión de la migración que ha estado basada en el control de la criminalización del migrante, tanto del Gobierno de México como del de Estados Unidos.

Demandó cambiar la narrativa de la migración vinculada a razones laborales a otra que está vinculada a otras causas como la pobreza, violencia en las comunidades y en el hogar, y el libro avanza en la construcción de esta nueva narrativa, donde la CNDH tiene un rol relevante en las diferentes etapas del proceso migratorio y para la atención de poblaciones en específico como los niños, niñas y adolescentes en condición de migración, acompañados y no acompañados, así como la documentación de los abusos y como interlocutor ante las autoridades.

A su vez, Christopher Gascón señaló que en el libro sobresale la emoción de los sueños y el periplo que los migrantes deben afrontar para cumplirlos. Es un libro de excelente contenido y presenta los múltiples factores de la migración. Da un panorama muy completo de la migración en México.

Carlos Heredia, economista e investigador del CIDE, comentó que la obra pone en el centro al migrante, se compromete con las personas, pues ahí se plasman rostros, historias con nombre y apellido. Dijo que hay miedo a lo diferente en todas partes, y en el caso de Estados Unidos se vuelve cada vez más una nación multiétnica, multicolor, con la enorme resistencia de personas que consideran les cambiaron su país, ya que sienten que su país se llenó de extraños.

Lo que este libro comunica es que el migrante sigue siendo criminalizado, sentenció.

Para el Padre Flor María Rigoni el libro toca temas candentes de la política migratoria como los albergues o casas de migrantes, bandidos, cárteles del crimen, narcos y corrupción, ya que saca de la invisibilidad típica al migrante y hace visible a la persona. “La CNDH dejó a un lado el lenguaje jurídico para humanizarlo”, afirmó.

El trabajo de la CNDH ha sido tocado por el vuelo del pájaro y se lo agradezco. No es un libro donde hable de sus méritos, de su trabajo, es todo entregado afuera, no es fácil para una institución no hablar de sí misma, sino hacer de la migración su momento, como pasa en este libro, añadió.

Omar de la Torre de la Mora mencionó que el libro reconoce los cuatro grandes espacios de la migración en México: emigración, inmigración, tránsito y retorno, factores que ha costado mucho reconocerlos como país.


Apuntó que debemos preocuparnos por la reintegración de los migrantes, ya que hay desarticulación en las tareas de atención y las leyes, a pesar de que se cuenta con una sociedad civil mucho más poderosa en torno a la migración, una academia, una CNDH y una estructura de 50 consulados en EU. Tenemos un migrante hoy más empoderado y más informado, requerimos empoderarlo e informarlo más, concluyó.