jueves, 27 de abril de 2017

Convoca el Papa a la “revolución de la ternura” (Audio)

De la Mesa de Redacción Rafael Castilleja
De Arcano Político
Con información de Radio Vaticano

Llama el Papa Francisco a la “revolución de la ternura”, en un video mensaje a los participantes de la conferencia TED 2017 (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) en curso en Vancouver, Canadá.

Esta conferencia reúne anualmente a exponentes de la economía, de las ciencias y de la cultura a nivel mundial sobre el tema “The future you”, “El futuro eres tú”.

En un mundo en el que la economía parece dar más importancia a las cosas, sirve la “revolución de la ternura” para volver a poner a las personas al centro, afirma el Papa Francisco.

El Pontífice subrayó que para cambiar el mundo no debemos centrarnos en nosotros mismos sino escuchar a los demás, sobre todo el grito de los pobres de la tierra, nuestra casa común.

Con fuerza Francisco instó a los congresistas a recordar que todos tenemos necesidad los unos de los otros y que  se puede construir un futuro juntos “sin excluir a nadie”. “Cuando existe un nosotros, aseguró, inicia la revolución, la revolución de la ternura”.

El Santo Padre recordó que este camino de la ternura fue recorrido por el Buen Samaritano y siempre por hombres valientes y fuertes: es el camino de la de la solidaridad y de la humildad.

“Cuanto más eres potente, prosiguió, más tus acciones tienen un impacto sobre las personas, tanto más estás llamado a ser humilde. De no ser así, el poder te arruina y tú arruinarás a los otros”. En cambio, explicó, con humildad y amor concreto,  “el poder se transforma en servicio y difunde el bien”.

En el video mensaje el Obispo de Roma reiteró la necesidad de no ignorar la situación de los migrantes, de los pobres y de las demás personas vulnerables.

“Como sería hermoso, afirmó, si al crecimiento de la innovación científica y tecnológica correspondiera también una mayor equidad e inclusión social. Como sería hermoso si la fraternidad, esta palabra tan bella y a veces incómoda, no se redujera sólo a la asistencia social sino que se volviera una actitud fundamental en las elecciones a nivel político, económico, científico, en las relaciones entre las personas, entre los pueblos y los países”.

Sólo la educación a la fraternidad, a una solidaridad concreta – afirmó el Papa – puede superar la “cultura del descarte” que no atañe sólo a los alimentos y los bienes sino, en primer lugar, a las personas, marginadas por sistemas tecno-económicos donde en el centro no está más el hombre sino los productos del hombre”.