martes, 4 de abril de 2017

Papa: paz para la humanidad con desarrollo integral e integración entre los pueblos, como impulsó Pablo VI (Audio)

De la Mesa de Redacción
De Radio Vaticano


El Papa Francisco y el Card. Turkson,
foto de archivo.
«Integrar los diversos pueblos de la tierra», «ofrecer modelos viables de integración social»; «integrar en el desarrollo todos los elementos que lo hacen verdaderamente así»; «integrar la dimensión individual y comunitaria» y, finalmente, «integrar entre sí cuerpo y alma»

Son los cinco aspectos que destacó el Papa Francisco, en su cordial bienvenida a los participantes en el Congreso Internacional que celebra el 50 aniversario de la Encíclica Populorum progressio, encabezados por el Card. Turkson que «ha puesto en marcha, no sin dificultades» el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Con su profunda gratitud «por lo que hacen en su actividad de promoción humana y del bien común», el Santo Padre hizo resonar en el Aula del Sínodo el anhelo y las palabras que escribió el Papa Montini en su Encíclica «sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos».

Alentando a seguir las huellas de Pablo VI, el Papa Francisco señaló el primer aspecto:

«Se trata de integrar los diversos pueblos de la tierra. El deber de solidaridad nos obliga a buscar modalidades justas en el compartir, para que no haya esa dramática desigualdad entre quienes tienen demasiado y los que no tienen nada, entre el que descarta y el que es descartado. Sólo el camino de la integración entre los pueblos consiente a la humanidad un futuro de paz y de esperanza».

Con la «Visión cristiana del desarrollo» del Beato Pablo VI en su Encíclica Populorum progressio, reafirmó que «el desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico, debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre» (14), el Papa recordó asimismo el servicio que la Iglesia desea ofrecer al mundo siguiendo al Señor Jesús:

«Dios se hizo conocer plenamente en Jesucristo: en Él, Dios y el hombre no están divididos ni separados entre sí. Dios se hizo hombre para hacer de la vida humana, tanto personal como social, un camino concreto de salvación. Así la manifestación de Dios en Cristo – incluyendo sus gestos de sanación, liberación, reconciliación que hoy estamos llamados a volver a proponer a los tantos heridos en el borde del camino – indica la senda y la modalidad del servicio que la Iglesia se propone ofrecer al mundo: con su luz se puede comprender qué significa un desarrollo ‘integral’, que no le falta el respeto ni a Dios ni al hombre, porque asume toda la consistencia de ambos.

En este sentido, precisamente, el concepto de persona, nacido y madurado en el cristianismo, ayuda a perseguir un desarrollo plenamente humano. Porque persona dice siempre relación, no individualismo, afirma la inclusión y no la exclusión, la dignidad única e inviolable y no la explotación, la libertad no la constricción

La Iglesia no se cansa de ofrecer esta sapiencia y su obra al mundo, con la conciencia de que el desarrollo integral es el camino del bien que la familia humana está llamada a recorrer. Les pido que lleven adelante esta acción con paciencia y constancia, confiando en que el Señor nos acompaña. Que él los bendiga y la Virgen los proteja».

Tras reiterar  que «economía, finanza, trabajo, cultura, vida familiar, religión, son cada uno con sus características, un momento irrenunciable» en el desarrollo humano integral y la importancia de la tutela de la dignidad de la vida humana, el Papa puso en guardia, una vez más, contra cierta cultura, por lo menos en el mundo occidental, que exalta el individualismo.

Sin olvidar «las visiones ideológicas y los poderes políticos que han aplastado a la persona, masificándola y privándola de aquella libertad sin la cual el hombre ya no se siente hombre». Masificación que interesa también a poderes económicos que quieren explotar la globalización para imponer un mercado global con reglas que favorecen sólo sus provechos.


El Papa Francisco recordó asimismo que la familia es la primera célula de la sociedad en la que se aprende a estar juntos.