jueves, 23 de junio de 2022

Onironauta, Cuento

 Arcano Literario

Por Mario Luis Altuzar Suárez

A los XV años de mi “nieta” Karol Emilia Suárez Carreri

...y noté que estaba muy serio, parecía querer contarme algo, y una alarma empezó a sonar en mi cabeza. Empezó el repiquetear de pensamientos que se atropellan. Solamente verle se impactan las posibles causas. Repasé la relación de los días anteriores, para buscar, hurgar alguna señal, algún indicio, algo que me señalara el posible origen sobre el extraño sentimiento que le embargaba. Sus ojos eran incapaces de contener el secreto tan hermético y que se desbordaba al emitirse, proyectarse la triste angustia opresora de su pecho treintañero de complexión delgada en el metro setenta con vestimenta de marca.

Desconcertado y saber qué hacer, le miraba que por momentos bajaba la cabeza, como si buscará debilitado, la faltante fortaleza de la tierra, y su pie derecho se balanceaba y chocaba el tacón con las piedras sueltas. Un ambiente que podía cortarse con el filo de una navaja en esos momentos profundamente silenciosos, tan tensos en su cuerpo atrapado en los espasmos nerviosos que parecen estallar, explotar en las gesticulaciones de sus endurecidos músculos faciales que enmarcan el movimiento de sus labios, que inútilmente intentan concretas los sonidos, aunque sea solamente el de arrastrar las sílabas de cada palabra, inmoladas, sacrificadas en la resequedad de las cuerdas bucales.

Un instante con el dramático ocultamiento de la luna detrás de una nube negra de media noche y su aviso de la próxima lluvia atraída por el frio viento y su ulular motivante de la danza de los árboles y flores de la Alameda Central en medio de la urbe de concreto en donde el tránsito agitado de personas y automóviles semejan remolinos de una vorágine interminable de acelerados y distantes destinos en quién sabe dónde y muchos menos en quien sabe cuándo. ¡Tanta gente amontonada en tantas soledades que se cruzan y descruzan hasta deshumanizarse! Y con los ojos bien abiertos, estar cegados de los sucesos, de los hechos tan individuales en el culto a la solitaria existencia en un entorno tan vacío.

Es el ambiente en que nos encontramos en la profundidad de sus miedos paralizantes de la palabra y con riesgo mortal del infarto por la presión sanguínea que golpea el cerebro y retumba en todo el cuerpo, con el candente oscilante al frio, al estar silente, callado, simple y llanamente porque el aire expulsado de los pulmones es incapaz de emitir sonido, con la creciente angustia que amenaza con el colapso por embotamiento de todo el organismo.

Y cuándo parecía que en un fugaz tartamudeo empezaría a hilar el discurso, una alarma empezó a sonar ¡pero no en mi cabeza!, sino en el buró. Había llegado la hora de levantarme para el desafío de ser mejor en el nuevo día. Me dirigí al baño y al sentir el agua de la regadera escarbé en el recuerdo de las horas anteriores sin reconocer al interlocutor silencioso y angustiado y, mucho menos, decodificar la causa o razón de tan extraño sueño.

Al primer trago de café mientras me vestía con el traje de tres piezas adquirido en el mercado y que presumía de ser hecho a la medida con mi sastre personal, sacudí los augurios y energías negativas, aunque sabía que los sueños, según los herederos milenarios de la interpretación de sueños, eran a veces, mensajes y advertencias y que los freudianos sería una realización alucinatoria de deseos reprimidos y, por lo tanto, un acceso al inconsciente. ¡Claro!, cuándo logran decodificarse que, no era mi caso, decidí olvidarlo para mejor momento en que emergieran mis deseos reprimidos en la oquedad de las frustraciones y resentimientos que alimentan mi secreto onironauta.

 

Diccionario: Onironauta, en psicología, persona que dormido sueña con diversas cosas que le puedan estresar, atemorizar o hasta gustar y al cabo de unos días este sueño se materializa en un hecho real en su vida

 

Tuxtla Gutiérrez, Chis, México, a 23 de junio de 2022

1 comentario:

  1. Onironauta...una palabra qué nos persigue, bien dicho en tú extensa y espléndida narrativa....todos soñamos en qué nuestros anhelos de paz y libertad social, lleguen a realizarse y convertirse en realidad...dejar de actuar con cabeza gacha y obediente, las órdenes de un gobierno, a todas luces dictador y manipulador. Gracias Mario Luis Altúzar Suárez, por enfrentarnos a una realidad latente.

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