Arcano Literario
Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ
-…y duele?”, pregunto y nervioso, suspiro profundo en ese
misterioso lenguaje de las miradas, y responde:
-“¡No, hombre!... Es indolora. Bueno, solamente en el
momento del desapego, siempre y cuando estés despierto y se presenta en la
consciencia vibratoria tridimensional. Sí no, ¡ni te angusties! Evolucionas,
simplemente pasas del sueño terrenal al universal. Pero no te preocupes: Allí estaré
contigo. Siempre unidos como en el Principio de los Tiempos”, y se levanta
sobre sus cuatro patas, lame mi mano derecha y me jala delicadamente de la
chaqueta con sus bien afilados dientes, en ese hocico amoroso de tantos
momentos de complicidades en que alegre movía la cola, como lo hace ahora,
feliz de estar conmigo, sin pedir mis credenciales, títulos, premios o
reconocimientos, sin importar si soy bueno o soy malo. Exitoso o fracasado.
¡Solamente estar, solamente ser conmigo! Y en este instante, nos hermanamos
para transitar juntos, a ese plano que por desconocido atemoriza, como nos
atemorizó la vida.