*Homenaje virtual luctuoso al chiapaneco José Mario García
Soto
*Fue en los Viernes de Tertulia Literaria del Capítulo
Chiapas del CPP
*Sentida y profunda participación de sus bisnietos y sus
hijas
*Participaron de Argentina Nora Lanzieri y de Perú Rosa Berenice
Contreras Calderón y sus hijas Xiara y Maty
De la mesa de redacción
Arcano Radio
¡Sorpresa! Sí, y muy gratificante: Los jóvenes conocen a los
escritores que sirvieron a Chiapas en particular y a México en General. Y fue
en el homenaje virtual al trigésimo aniversario luctuoso de José Mario García
Soto que organizó el Capítulo Chiapas de periodistas del Club Primera Plana con
Arcano Radio y su familia.
Con los problemas de tener un internet cubano gracias a
AMLO, caro e ineficiente, confirmamos el abandono oficial a la cultura asaltada
por grupillos que benefician su arrogante ignorancia en el uso y abuso del
presupuesto gubernamental que daña a la sociedad chiapaneca y la mantiene el
oscurantismo intelectual.
Surgió un rayo de esperanza el 16 de abril en el Viernes de
Tertulia Literaria del Capítulo Chiapas de periodistas del Club Primera Plana,
Arcano Radio, Foro del Ate y Movimiento Literario los Equidistantes, que
rindieron tributo a José Mario García Soto en el trigésimo aniversario luctuoso
del 1 de abril.
“La obra de Don Mario García Soto es de lectura
imprescindible para todos los soconusquenses interesados por su historia”,
comentó Vinicio Arguello, de parte del colectivo “Fondo Documental Cultural
Soconusco” de Tapachula. Y anunció los esfuerzos editoriales y culturales que
realizan en medio del confinamiento de la pandemia.
Por su parte, Martín Vallejo Sonnemann, señaló la
importancia que tiene para la sociedad, el preservar y difundir a los
escritores chiapanecos como José Mario García Soto nacido en 1903 y fallecido
en 1991, que en 5 títulos recopiló hechos y documentos históricos para entender
el presente de Chiapas en general y del Soconusco en particular.
Sentidas palabras que revaloraron y ubicaron su exacta
dimensión al maestro rural, director en la Confederación Agraria, Campesina y Obrera,
ministerio público, defensor de los derechos humanos en su propio despacho,
García Soto, el tapachulteco Maestro en Letras del Colegio de Sonora Sinue Amed
Puentes Malo becado en una Universidad del Noroeste.
Los asistentes observaron la ausencia de la obra de estos
escritores marginados en la reedición de libros universitarios por supuestos
poetas que enaltecen la mistela de las señoritas de sociedad local o acaparan
becas y premios para vivir como cortesanos de una monarquía. Y al revisar la
información, encontramos lo más grave: Esconden estos libros que se encuentran
registrados en los acervos bibliotecarios universitarios.
Ante el oscurantismo de la oligarquía chiapaneca que usufructúa
los impuestos en su beneficio, encontramos la férrea determinación de los
jóvenes para defender, preservar y difundir a los hombres y mujeres que
asentaron en su trabajo intelectual sin queja de tener que ocuparse en otras
labores para sobrevivir.
En la primera línea la familia, en el caso personal de
García Soto, están sus bisnietos: Óscar Fabián y Clara Vanesa Ramírez Martínez,
Andrea Taba Martínez, Rodolfo Raudales Martínez, sus hijas Delia Martínez
García y sus hijas Delia Luz y Julieta García Tirado.
Y como botón de muestra, los entusiastas jóvenes
tapachultecos: Vinicio Arguello, Martín Vallejo Sonnemann, Manuel Martínez
Arguello, Maestro Sinue Puentes Malo, con otras voces importantes: escritora Silvia
Montes Ramírez, Judith Velasco Jibbens, Lety Monroy Chanona, Sofia Mireles, de
Reynosa Nicolás de Bari Martínez Montiel.
Empero, la cultura, como señaló en 1973 Carlos Fuentes, no
se limita del Golfo de México al Océano Pacífico ni del Bravo al Suchiate, ¡es
universal! Y lo confirmaron de Argentina Nora Lanzieri, de Perú Rosa Berenice
Contreras Calderón y sus hijas Xiara y Maty. Especial mención en la Ciudad de
México a Mercedes Ramírez, Gerardo Zaragoza Galicia Toni Soriano y Diego Juárez
y en Nuevo Laredo a la maestra Elia Cárdenas, finalmente, Mario Luis Altuzar
Suárez en Tuxtla Gutiérrez.