Mostrando entradas con la etiqueta centroamérica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta centroamérica. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de febrero de 2021

Corrupción y narcotráfico: recomiendan a Biden seguir esta ruta en plan para Centroamérica (video)

Arcano centroamericano


Diálogo Interamericano aborda los retos del nuevo
gobierno con el plan prometido de Biden en los países de Centroamérica.

Por Antoni BELCHI
Periodista en Miami de nuestra afiliada La Voz de América

Se comprometió a invertir Joe Biden, presidente de Estados Unidos, 4.000 millones de dólares en Centroamérica, en esta legislatura para hacer frente a los problemas que persisten en esa región del continente.

Fuentes del actual gobierno aseguran que lo que pretende la nueva administración estadounidense es forjar políticas duraderas para que los centroamericanos “no se vean obligados a emigrar a Estados Unidos y correr riesgos en su travesía”, tal y como comentaba el senador Bob Menéndez, que lidera el proyecto de reforma migratoria que quiere poner en marcha la Casa Blanca.

Por eso, varios expertos latinoamericanos abordaron este miércoles los retos del gobierno de Biden para impulsar políticas económicas y de seguridad a largo plazo en Centroamérica.

Plan contra el narcotráfico

Michael Shifter, el presidente de Diálogo Interamericano, la institución que organizó este encuentro de forma virtual, señaló que el diseño de un “plan conjunto” para controlar el narcotráfico en esa zona del continente “ha fallado” sistemáticamente, lo que pone en evidencia los serios problemas de seguridad que representa para el resto del hemisferio occidental.

Además de eso, “los desastres naturales, el crimen organizado y la corrupción” son otros de los temas “que más afectan a la región”, según declaró durante su intervención.

Cooperación en la región

Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, defendió que el éxito de las políticas de Joe Biden se materializará a partir de la cooperación con otros países del continente que fomenten políticas similares a las de Estados Unidos.

Según ella, los diferentes organismos e instituciones deben mantener “un diálogo” fructífero y a largo plazo con otros actores civiles que puedan ayudar a buscar una solución factible a la grave problemática que hay en países como Nicaragua, Honduras o El Salvador.

“La nueva administración tiene que impulsar el diálogo con personas civiles que no tienen un papel político”, agregó al respecto.

Grave crisis económica

Por su parte, Manuel Orozco, director del programa de refugiados y migrantes de Creative Associates International, lamentó el preocupante escenario económico que deberán afrontar los países centroamericanos, una situación que se ha visto agravada con el acecho de la pandemia y la falta de medidas efectivas para reducir la cifra de contagios.

“Se ha perdido una cuarta parte de los ingresos anuales y las operaciones de remesas han descendido un cinco por ciento”, alertó Orozco, que también participó en esa mesa redonda virtual.

Los casos de corrupción también tuvieron un apartado especial durante el debate ya que muchos coincidieron al afirmar que ese es uno de los principales problemas en Centroamérica que impide que la región pueda avanzar. “La corrupción se ha aplicado en muchos frentes y es el problema más complicado al que Centroamérica se enfrenta”, expresó Eduardo Stein, que fue vicepresidente de Guatemala entre 2004 y 2008.

Sobre eso, hizo un énfasis especial a los “cárteles de la droga” que en los últimos años se han diversificado “no solamente a través del narcotráfico” y que han sido capaces de crear “redes transfronterizas” que les han permitido operar más allá de la región y aumentar su capacidad de movimiento.

Ante eso, advirtió que los gobiernos “autoritarios” no ayudan en absoluto a frenar la crisis de seguridad porque, según él, en muchas ocasiones los narcotraficantes operan con el beneplácito del autoritarismo. “El autoritarismo no ha hecho nada por controlar las redes de narcotráfico”, dijo Stein.

Más políticas educativas

Por último, María Eugenia Brizuela de Ávila, excanciller del gobierno de El Salvador, puntualizó que el plan conjunto que quiere liderar Joe Biden tiene que prestar atención a la educación, un elemento que, a su juicio, será el eje vertebrador para conseguir el éxito.

“Se ha de impulsar un mejor sistema de educación, se ha de fomentar la innovación y la creación de nuevas empresas, y así lograr mayores inversiones”, expuso.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Buscaron asilo 800 mil salvadoresños, guatemaltecos y hondureños en 2019

Esta familia de El Salvador tuvo que huir de la violencia en su país.© ACNUR/Daniel Dreifuss

*Las amenazas de muerte y la violencia de las pandillas obligan a más familias a huir de Centroamérica*

De la Mesa de Redacción
De nuestra asociada RNU

Una encuesta de dos organismos de la ONU explica la razón de un aumento del 456% de familias detenidas en la frontera sur de Estados Unidos en 2019. Muchas personas del norte de Centroamérica están literalmente corriendo por su vida mientras las pandillas atacan a familias enteras, incluidos niños y niñas, obligándolos a huir.

Las razones que hay detrás de la creciente migración de las familias del norte de Centroamérica en busca de protección en otros países son las amenazas de muerte, el reclutamiento de pandillas, la extorsión y otras formas de violencia selectiva, revela una nueva encuesta divulgada este jueves por las dependencias dedicadas a los refugiados y a la niñez.

Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en las comunidades caracterizadas por la violencia extrema, la presencia de las  pandillas y las actividades delictivas, los segmentos más vulnerables de la población son los hombres, las mujeres y los adolescentes.

En este contexto, ACNUR y UNICEF instaron a los Estados a cumplir con sus obligaciones internacionales de garantizar los derechos humanos a las personas obligadas a huir de su país o de su comunidad de origen. También recordaron que esta protección de derechos debe darse durante todas las etapas del desplazamiento.

El sondeo entre más de 3100 personas arrojó como resultado que el 20% se desplazó en unidades familiares para huir de la violencia y que más del 30% de los niños no acompañados mencionó, además de algún tipo de violencia y amenazas de muerte asociadas con el reclutamiento por parte de las pandillas, su incapacidad de acceder a servicios esenciales, como la educación.

Algunas mujeres y niñas reportaron ser víctimas de violencia sexual y de género a manos de pandilleros, mientras que los hombres jóvenes son explotados con fines delictivos, incluido el tráfico de drogas, o son reclutados por grupos criminales. d

Las cifras muestran un aumento del 456% en el número de familias detenidas en la frontera sur de Estados Unidos el año pasado, que rebasó las 432.000 frente a las 77.800 de 2018.

Los niveles extremos de crimen organizado, violencia y pobreza obligan a los niños y sus familias a huir y buscar una nueva vida fuera de Honduras. UNICEF / Zehbrauskas

Realidad compleja

El representante regional de la Agencia para los Refugiados para Centroamérica y Cuba destacó el cambio de los detonantes de la emigración masiva de centroamericanos.

“El cambio en las dinámicas de desplazamiento forzado desde el norte de Centroamérica refleja una compleja realidad en los países de origen, donde familias enteras están amenazadas y huyen juntas en busca de un lugar seguro”, dijo Giovanni Bassu.

Muchos adultos encuestados afirmaron haber huido de su comunidad con todos sus hijos porque las pandillas los habían amenazado, al igual que a todos en su hogar.

“Muchas personas del norte de Centroamérica están literalmente corriendo por su vida mientras las pandillas atacan a familias enteras, incluidos niños y niñas, obligándolos a huir”, recalcó Jean Gough, directora regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.

Agregó que los adultos que migran se llevan a todos sus familiares porque temen que las pandillas les hagan daño si los dejan atrás.

Una adolescente de 15 años mira desde el balcón de un centro de tránsito para migrantes en Ciudad de Guatemala. UNICEF / Tanya Bindra

El confinamiento agrava la situación

La pandemia de COVID-19 ha agregado factores de estrés para las personas amenazadas en El Salvador, Guatemala y Honduras puesto que las restricciones de movimiento impuestas, así como el cierre de las fronteras les ha obstaculizado las vías para huir del peligro, mientras que muchas formas de violencia, entre ellas la violencia doméstica, se han agudizado durante los confinamientos.

ACNUR y UNICEF aclararon que los datos de la encuesta se recolectaron antes de que la pandemia afectara a la región y añadieron que durante ésta los líderes comunitarios en las áreas del norte de Centroamérica donde trabaja el ACNUR, han reportado una mayor vulnerabilidad a la persecución ya que las personas blanco de las pandillas son más fácilmente ubicadas debido a los cierres de actividades.

Asimismo han informado que como resultado del control ejercido por estos grupos criminales, los miembros de las comunidades enfrentan dificultades para acceder a alimentos y medicinas.

Por su parte, los trabajadores del sector del transporte, un grupo sujeto a la extorsión por parte de las pandillas en toda la subregión, han expresado su temor a que una vez disminuya el confinamiento, se reanuden esos chantajes.

Una familia cuenta a un oficial de ACNUR como huyeron de Honduras a Guatemala para escapar de las pandillas. Ahora viven en Villanueva, Ciudad de Sol, uno de los lugares más peligrosos en Guatemala. ACNUR / Santiago Escobar-Jaramillo

Nuevas olas migratorias en el horizonte

Jean Gough advirtió que a la luz de la crisis del coronavirus y los desastres, puede esperarse una nueva migración masiva.

“Ahora, después de que el COVID-19 y dos devastadores huracanes han azotado Centroamérica, es probable que el aumento de la pobreza y la violencia hagan que más familias abandonen sus hogares en las próximas semanas y meses”.

De acuerdo con los datos de la ONU, fines de 2019, más de 800.000 personas de El Salvador, Guatemala y Honduras habían buscado protección dentro de sus países o habían cruzado fronteras internacionales en busca de asilo para escapar de amenazas como la violencia y persecución de pandillas.