lunes, 6 de abril de 2026

Los doctorados Honoris Causa, en descrédito

Arcano de Opinión

Pinceladas desde el Lakamha


La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo": Nelson Mandela

Ignacio Verástegui Alfonso
Para Arcano Radio

Un doctorado Honoris Causa (del latín "por causa de honor") es el más alto título honorífico otorgado por universidades u organizaciones académicas a personas eminentes. Reconoce méritos excepcionales, trayectoria profesional, impacto social, cultural o científico.

El 11 de abril del año pasado, El Instituto Politécnico Nacional (IPN) publicó el Reglamento de Distinciones al Mérito Politécnico en cuyos artículos da a conocer los pormenores acerca de una de sus distinciones: el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa. En el Artículo 19 considera que “es el reconocimiento a una trayectoria de relevancia pública en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la educación, las artes, las letras o la trayectoria o aportaciones en la Administración Pública”. En su Artículo 20, precisa que “El Doctorado Honoris Causa podrá ser conferido a toda personalidad, sea o no de la comunidad politécnica, cuya trayectoria de relevancia la haga merecedora de tal distinción. Asimismo, señala, en el Artículo 21, que “La persona titular de la Dirección General del Instituto, propondrá a la Comisión los nombres de las personas candidatas a obtener esta distinción, misma que emitirá el dictamen correspondiente. Por último, en el Artículo 22, esclarece que “Esta distinción no equivale a ningún grado académico establecido en los planes de estudios del IPN”. Desde el 2016 hasta este año no pasa de la docena de este tipo de reconocimientos que han sido entregados, por lo que se ha considerado esta distinción como un reconocimiento exclusivo. 

Entre las personas que han recibido esta distinción se encuentran, en años anteriores: El  ingeniero/escultor Santiago Calatrava Valls por su destacada capacidad creativa para fusionar la técnica con el arte; El antropólogo Nikolai Grube, por sus contribuciones académicas en el área de la antropología y el desciframiento de la escritura maya; El científico Yann LeCun por su papel como precursor en el aprendizaje automático y director de Facebook Artificial Intelligence Research; El economista, y Premio Nobel, Robert C. Merton por su investigaciones en el ciclo de vida de soluciones de inversión y fondos de jubilación, medida y control de riesgos macrofinancieros y la innovación financiera y la dinámica del cambio institucional financiero; El investigador en robótica Sebastian Thrun, por su destacada trayectoria en robótica, mapeo y su papel como Google Fellow y pionero en educación en línea con Udacity; La astrónoma Julieta Fierro, por su labor científica y de divulgación; El empresario y filántropo Alfredo Harp Helú, por su destacada trayectoria, contribuciones significativas al país y su labor filantrópica a través de la Fundación Alfredo Harp Helú; En este año lo recibieron tres políticos: El ex gobernador de Michoacán Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, por su trayectoria y contribución a la democracia en México; El ex gobernador de Puebla Sergio Salomón Céspedes Peregrina, por su impulso a la educación; La ex diputada federal Manuela del Carmen Obrador Narváez, por su gestión en la construcción del campus del IPN en PalenqueComo observará amable lector los doctorados honoris causa entregados por el IPN, hasta antes del 2015, cumplían a cabalidad  con lo estipulado en el Artículo  20 del citado Reglamento, en este 2026 que se les otorgó a políticos el único personaje que cumplió sin demeritar el reconocimiento fue Cuauhtémoc Cardenás por su contribución a la transición democrática de este país (de alcance nacional), los otros dos, circunscritos uno a un estado y otro a una sola acción.

Acá en Palenque Ranch, se alborotó la gallera por el “merecido reconocimiento”, ja, a la ex diputada federal Manuela Obrador, sus corifeos en redes, los pagados (se vale), y los agradecidos por la chamba conseguida, y los que lo desaprobaban, no dejaban de expresarse. Échese estas florecitas de sus fans, con sus horrores de ortografía: Extraordinaria Profesionista, Excelente Funcionaria, muy merecido reconocimiento y grado… La apoyamos para gobernadora de Chiapas para MORENA (táquelo, jajajaja)… Mechas (¿encendidas?) felicidades lic.manuela obrador una mujer de lucha y con un corazón grande para todo el estado de Chiapas… Excelente, no cualquiera recibe esos títulos (cierto, jajaja)… ¡¡Muchísimas felicidades por este Doctorado!!. No solo celebra un título, sino la perseverancia y el sacrificio que hay detrás (me imagino)… tuvimos una diputada QUE SI gestionó y que si vio por su pueblo (y por la chamba del susodicho) … ¡Felicidades! Doctora Manuela Obrador Sin duda, un reconocimiento a su dedicación y contribuciones a nuestro hermoso estado de Chiapas! (no pos si). 

Ahora van la de quienes piensan diferente en cuanto a este reconocimiento: Que decepción tan grande, este instituto era de lo mejor, y que bajo a caído… Por cuestiones más políticas que académicas… Soy del IPN pero esto ya es un descaro… Busqué sus aportaciones pero nada encontré… Esta barbaridad baja los estándares del IPN… Una disculpa a todos este tipo de actos dan pena a todos los que egresamos de tan digna institución… ¿Que ha hecho? En materia académica no ha hecho absolutamente nada. Y no merece ese título… Que triste ver a las instituciones que eran respetables entrar al circo, verdaderamente lamentable. En fin, el sentir en las redes.

Por cierto, durante el acto, Manuela Obrador expresó: “Siempre mi trabajo fue por conducción (seguramente se refería al proceso físico de transferencia de calor por contacto directo entre partículas o a la acción de guiar un vehículo, implicando manejo y control)”, luego seguiría con el mantra cuatroteísta: “convencida de que por el bien de todos, primero los jóvenes, primero la clase trabajadora que engrandece este país, primero los adultos mayores, primero las personas con discapacidad y primero los pobres”. Ni un egresado de un curso de Dale Carnegie le gana a ese speech.

Estas pinceladas consideran que este tipo de reconocimientos, los doctorados honoris causa, se degradan cuando se dan atendiendo situaciones de naturaleza política porque se vuelve una especie de cambalache, para cuando se ofrezca, entre quien lo da y quien lo recibe. Es obvio que la prima del ex presidente AMLO pesa por su apellido, caso hay otro mérito de relevancia. La duda surge cuando se conoce, a través de los medios de comunicación, que el año pasado Arturo Reyes Sandoval, director general IPN, y que determinó la entrega del reconocimiento a Obrador Narvaés, fue acusado por la Fundación Politécnico AC de posible peculado, tráfico de influencias y uso ilícito de atribuciones, tanto por la vía penal como la civil. Se especula que, por si las moscas, Reyes Sandoval se buscó una hada madrina con apellido de mucho peso. Que astuto, ja.

Después de unos días de guardar, cual debe, estas pinceladas regresan con el hacha medio afilada.

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