jueves, 15 de diciembre de 2022

Boxing bag ©, Cuento

Arcano literario


Por Mario Luis Altuzar Suárez

Aprendió a hablar ella sola, mientras su padre gritaba y su madre lloraba, resignada en esa normalidad histórica de sentir cotidianamente, cada golpe del grueso puños masculino sobre su frágil cuerpo, en la acumulación de cicatrices internas, abiertas cada veinticuatro horas.

Su olfato acostumbrado al tufo alcohólico al abrir la puerta y en silencio, mascullar internamente la letanía matera: “Lo hace porque te ama. Es un buen hombre. ¡Dónde vas a encontrar otro tan bueno como él? Nosotras somos culpables por irritarlos. Nuestros descuidos les enojan”.

Pero al paso de los años, la retórica pierde sentido al oscurecerse los ojos cerrados por caer en el abismo de la inconciencia. ¡Santo momento evasor del castigo recibido! Irse al vacío como bálsamo reconfortante en otra percepción dimensional. Despertar con el fardo dormido sobre su desnudez femenina y las piernas abiertas por la flagelación sexual.

Escucha el fuerte ronquido mira atemorizada como se levanta y le mira directamente a los ojos para recriminarle: “¿Por qué tardaste tanto en abrir la puerta? Los celos constriñeron mis entrañas. ¡Me cegaron! No puedo soporta la idea de perderte. ¡Anda! Tráeme una cerveza. ¡Pero, muévete! Corresponde a mi amor. ¿Quién cómo yo?”

Jala la sábana después de ver tirada en el piso su rasgada ropa, y descalza sale hacia la cocina con sollozos silenciosos al murmurar entre dientes: “¿Qué le voy hacer? ¡Es mi cruz! Algo malo debí haber hecho que con este tormento lo estoy pagando”.

Una historia milenaria, repetitiva en cualquier parte del mundo en la segunda década del tercer milenio, con variantes mortales en la zona rural y urbana, con discursos y leyes protectoras de la mujer… en el discurso y sin aplicarse en agencias policiales o juzgado por ser una catarsis al depredador sistema económico, político y social de criminales trepadores auto investidos de socialistas o del libre mercado.

La doctrina propagandista pugna por la igualdad de género y en los sótanos doctrinarios se propaga la culpa de la mujer al “atrapar” a su hombre en su “inconciencia” de embarazarse, no para preservar la especie ¡sino para garantizar su manutención!, y la procreación es el ancla del subdesarrollo al impedir que el proveedor estudie para aspirar a un mejor trabajo y…

Se oculta que desde la profundidad del tiempo se creó la oscura responsabilidad de que debe ser castigada por el único delito de ¡ser mujer!, es el eslabón más débil de la cadena social, el “boxing bag” de la catarsis a la explotación y, paradójicamente, la base de la “educación” en donde se incuban, nace y se hacen de presidentes a obreros y campesinos.

Parte importante, porque la mujer es muy importante… ¡para la industria fúnebre! Por ser un saco de boxeo finito y degradable y cuando se rompe irremediablemente y ¡no hay problema! Por algo se estableció desde la cúpula de poder que ¡les tocan siete mujeres!

¡Ah! ¡Son reemplazables! Fácilmente sustituibles… hasta que deje de hablar ella sola y externe, exclame ese grito de mujer que haga temblar a la humanidad al momento de iniciar la reconstrucción de su codificación genética divina y cumpla el mandato del Principio de los Tiempos: Varón y varona fueron hechos a su imagen y semejanza.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, 15 de diciembre de 2022.

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