Arcano Climático
Un amanecer sobre un mar de nubes, con picos montañosos visibles por encima de la capa de nubes y el sol brillando intensamente en un cielo azul y naranja.© OMM/Minami Sakamoto Se prevé que el calor récord en Europa continúe durante julio.
Las temperaturas extremas continúan alimentando incendios forestales y elevando los riesgos para la salud. La Organización Meteorológica Mundial advierte que las olas de calor serán cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas debido al cambio climático.
De la Mesa de RedacciónRadio de Naciones Unidas
Europa occidental vivió el junio más caluroso desde que existen registros, según el último informe del Servicio de Cambio Climático Copernicus, mientras gran parte del continente continúa enfrentando temperaturas extremas, incendios forestales y condiciones de sequía.
A escala mundial, junio de 2026 fue el segundo junio más cálido registrado, solo por detrás de junio de 2024. Además, la temperatura media de la superficie del mar alcanzó un nuevo récord para este mes, impulsada en parte por el desarrollo de un fuerte episodio de El Niño.
“Las olas de calor como esta son lo que esperamos en un clima cambiante”, afirmó John Kennedy, responsable de Información Climática de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Recordó que, desde la histórica ola de calor de 1976, Europa se ha calentado en promedio alrededor de dos grados centígrados y que el continente es actualmente el que más rápido se calienta del planeta.
Mapa que muestra la anomalía de la temperatura media del aire en superficie en toda Europa para junio de 2026, publicado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus.
© C3S/ECMWF Junio de 2026, el junio más cálido registrado en Europa Occidental.
Récords de temperatura en toda Europa
La ola de calor rompió récords mensuales e históricos en numerosos países europeos.
En España, el Observatorio Fabra de Barcelona registró 40,5 °C el 8 de julio, la temperatura más alta medida en más de un siglo de observaciones. Bilbao alcanzó 42,7 °C, su récord histórico para un mes de junio.
Francia registró una temperatura media nacional de 30 °C el 24 de junio, el día más caluroso jamás observado en el país, mientras que en la localidad de Pulluau los termómetros alcanzaron 43,8 °C.
Alemania, Austria, Hungría, Polonia, República Checa, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca y Suiza también batieron récords nacionales o locales de temperatura durante junio.
El calor alimenta incendios y agrava la sequía
Las temperaturas extremas, unidas a la falta de precipitaciones, favorecieron una intensa actividad de incendios forestales, especialmente en la península ibérica y el sur de Francia.
La OMM explicó que la ola de calor coincidió con suelos cada vez más secos en Europa occidental y central, lo que agravó la sequía iniciada durante mayo y aumentó el riesgo de incendios.
La situación continúa en julio y ya está alimentando incendios devastadores en Francia y la península ibérica.
El calor también mata
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OMM recuerdan que el calor extremo es conocido como “el asesino silencioso”, ya que muchas muertes relacionadas con las altas temperaturas no se registran como tales.
Según estimaciones internacionales, entre 2000 y 2019 se produjeron aproximadamente 489.000 muertes relacionadas con el calor cada año.
Las personas mayores, los niños pequeños, las mujeres embarazadas, quienes trabajan al aire libre, las personas sin hogar y quienes padecen enfermedades crónicas son los grupos más vulnerables.
Sin embargo, los expertos advierten que cualquier persona puede verse afectada cuando las temperaturas son suficientemente elevadas durante varios días consecutivos.
Las noches cálidas también representan un riesgo
El peligro no depende únicamente de las temperaturas máximas durante el día.
Cuando las temperaturas nocturnas permanecen elevadas, el organismo no logra recuperarse del estrés térmico acumulado.
“El cuerpo permanece sometido a estrés durante las 24 horas del día”, explicó Armel Castellan, asesor técnico sobre calor extremo de la Oficina Conjunta de la OMS-OMM sobre Clima y Salud.
En las ciudades, este fenómeno se agrava por el denominado efecto isla de calor urbana, que puede elevar varios grados la temperatura percibida y mantener las noches significativamente más cálidas que en las zonas rurales.
Prepararse para un riesgo cada vez mayor
La OMM recuerda que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático prevé que las olas de calor extremas sean cada vez más frecuentes, más intensas y más duraderas.
Por ello, junto con la OMS y sus Estados Miembros, impulsa sistemas de alerta temprana, planes de acción frente al calor extremo y herramientas para ayudar a gobiernos y comunidades a prepararse y reducir los riesgos para la salud, las infraestructuras y los ecosistemas.
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