jueves, 8 de diciembre de 2016

Incorporen perspectiva de género en política migratoria, piden a diputados

De la Mesa de Redacción Rafael Castilleja
De Arcano Político


Están a favor representantes de ONU Mujeres de México y del Instituto para las Mujeres en la Migración de que la política en la materia incorpore la perspectiva de género, para combatir la discriminación, la explotación y la violencia de la cual son víctimas las trabajadoras en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y Canadá.

El diputado federal veracruzano del cristiano Partido Encuentro Social, Gonzalo Guízar Valladares, presidente de la Comisión de Asuntos Migratorios, sostuvo que para disminuir el éxodo de mujeres, que son cabezas de familia, es necesario incentivar la inversión extranjera en las regiones expulsoras.

Al inaugurar el “Taller: Guía para desarrollar legislación migratoria con perspectiva de género”, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, el diputado enfatizó que la migración debe ser atendida desde su origen, pues atacar las consecuencias solamente es dar paliativos.

“Ser migrante no es ser ilegal ni tampoco criminal, y ser mujer migrante no significa que sólo puede desempeñarse como doméstica. Se debe acabar con estas directrices y garantizar el pleno respeto a los derechos sin importar la nacionalidad”, explicó.

Mencionó que la legislación migratoria tendrá que poseer una perspectiva de género, para que la policía, el Ejército y la Marina velen por los derechos de los migrantes, dando el trato debido a las mujeres.

Guízar Valladares apuntó que la legislación nacional en materia migratoria debe garantizar el respeto de los derechos humanos de los extranjeros que transitan o habitan el país. “El trato que pedimos para los connacionales que viven en el extranjero, lo tenemos que dar nosotros”.

Dijo que al hablar de migración, un referente obligado es el anuncio de Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, de que deportará de dos a tres millones de migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos y que hayan cometido algún delito.

En contraste, el presidente de EU, Barack Obama, dio a conocer en su campaña una política migratoria integral para los latinos y deportó a 2.8 millones de connacionales; sin embargo, pero esto no afectó el envío de las remesas, las cuales pasaron en su administración de 17 mil millones a 24 mil millones de dólares, de acuerdo con informes del Banco de México.

“Ante este panorama, tenemos que estar al pendiente del discurso de odio, el cual ha generado rencor y división; por ello, es necesario atender las causas que fomentan la migración de los mexicanos a Estados Unidos”, comentó.

En su participación, Mónica Corona, representante de ONU Mujeres, destacó que el taller tiene como objetivo aportar herramientas para construir una legislación con perspectiva de género, que permita el pleno goce de los derechos humanos de las trabajadoras migrantes.

Expuso que se debe reconocer a las trabajadoras migrantes como sujetos de derechos que contribuyen al desarrollo, en lugar de estigmatizarlas, criminalizarlas o identificarlas como víctimas. Para ello, se requieren políticas públicas que amplíen la visión sobre su condición y transformar prejuicios.

En el ámbito migratorio las mujeres tienen muchas facetas, incluyendo la trata y tráfico, pero también poseen un papel de proveedoras, detalló.

Recordó que en México, la migración ha sido más masculina, pero actualmente cada vez las mujeres, jefas de familia, se han desplazado al extranjero, a fin de buscar mejores condiciones de vida para sus hijos.

Consideró que la legislación mexicana debe promover políticas públicas en materia migratoria segura para las mujeres y armonizarse con los estándares internacionales de derechos humanos que han sido signados.

Gabriela Díaz Prieto, representante del Instituto de las Mujeres en la Migración, indicó que algunas de las barreras que enfrentan las trabajadoras migrantes en México, como país de destino, es la discriminación en el mercado laboral, limitación en el acceso a la salud y educación para ellas y sus hijos.


Expuso que tener una legislación con perspectiva de género contribuirá a mejorar las condiciones de vida a las mujeres, pues reduce la situación de vulnerabilidad de las migrantes a la explotación y violencia.