Por Carla GARCÍA y Gisel DUCATENZEILER
Periodistas de nuestra asociada RNU
Un grupo de personas
procedentes de Somalia,
Yemen, Sudán, Eritrea y Sierra
Leona, llega a
la isla italiana de Sicilia a
mediados del año
pasado.
Foto de archivo: ACNUR/Patrick
Russo.
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El sábado pasado Frontex salvó a cuatro personas en alta
mar, a más de 60 kilómetros de Libia. Sin embargo, al menos una embarcación con
más de cien migrantes naufragó, también frente a la costa de ese país. Sólo
ocho cuerpos pudieron ser recuperados del mar.
Las personas rescatadas desembarcaron en la isla italiana de
Lampedusa y en Messina, en Sicilia, con la intervención de personal de ACNUR.
Algunas de ellas murieron más tarde de hipotermia
Con más de 5.000 muertes, 2016 fue uno de los años más
trágicos en el Mediterráneo, peor que 2015, cuando el número de víctimas ya
había superado las 3.700.
Según ACNUR, los acontecimientos de estos primeros días de
2017 vuelven a mostrar que es urgente que los Estados amplíen las vías de
admisión de refugiados, que incluyen la reubicación, el patrocinio privado y la
reunificación familiar.

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