viernes, 24 de marzo de 2017

América Latina es la segunda de mayor producción y consumo de carbón vegetal (Audio)

Por Rocío FRANCO
Periodista de nuestra asociada RNU


Foto: Captura de pantalla de la portada
del informe de la FAO sobre la
transición del carbón que habla de
hacer más ecológica la cadena de
valor para mitigar el cambio climático.
América Latina y el Caribe es la segunda región del mundo de mayor producción y uso de carbón vegetal por persona. El primer lugar lo ocupa África.

Este dato se desprende de un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dado a conocer este jueves.

El informe de la FAO se denomina la transición del carbón. Resalta que América Latina y el Caribe produjo, en 2015, cerca de 9 millones de toneladas de carbón vegetal, lo que la coloca en segundo lugar de mayor producción mundial.

África está en primer lugar con 32 millones de toneladas.

El estudio también señala que Brasil genera la mayor cantidad de carbón vegetal a nivel regional y mundial con un poco más de 6 millones de toneladas, lo que representa el 12% del total global.

En Brasil, este carbón que deriva de la madera se usa principalmente para el sector industrial, siendo la metalúrgica la que más lo consume, en un 80%.

Mientras que en otros países de la región su uso está concentrado en el sector de los alimentos y en otras necesidades en los hogares.

Esta producción está muy vinculada a la emisión de gases de efecto invernadero.

Según el estudio de la FAO el 7% de las necesidades energéticas de la región se cubre con la que proviene de la madera.

Y, en términos de emisiones, América Latina y el Caribe es responsable de arrojar a la atmósfera 371 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono por el consumo de madera y el uso de carbón, lo que contribuye al calentamiento global.

El organismo de la ONU pidió a los países de la región tomar medidas para hacer más ecológico este sector y hacer una transición hacia energías limpias.

Por ejemplo, creando un clima de inversión atractivo para pasar a energías de ese tipo.


El informe señala que el cambio de hornos industriales tradicionales a más modernos reduce en un 80% las emisiones, a su vez, abandonar las formas rudimentarias de cocinar con leña y carbón, reduce esa contaminación en un 60%.