De la Mesa de Redacción Rafael Castilleja
De Arcano Político
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| El Rey Mohammed VI pronunció
este martes 15 de noviembre, su discurso en la 22ª Conferencia de la Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22). Foto: Cop-22-. |
El Rey Mohammed VI pronunció este martes 15 de noviembre, su
discurso en la 22ª Conferencia de la Partes en la Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22), en donde la “humanidad
entera tiene depositadas amplias esperanzas en las decisiones que va a tomar.
Por ello, espera algo más que un mero anuncio de compromisos y principios para
acabar con el calentamiento global y aliviar sus efectos”.
¿Acaso tendrán sentido nuestras conferencias y acuerdos,
si dejamos a las categorías más vulnerables
frente a un destino repleto de peligros
en las islas amenazadas de desaparición
como en los campos expuestos a la desertificación,
en África, Asia y América Latina?
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La problemática del medio ambiente es de tal gravedad que
debe ser tratada con total seriedad y responsabilidad.
Arcano Radio, asociada a RNU y a RFI, otra forma de escuchar
para ver el mundo en busca de la verdad, les comparte el discurso de su
Majestad el Rey Mohammed VI ha en la 22ª Conferencia de la Partes en la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22):
Majestades, Altezas, Excelencias,
Señor Secretario General de las Naciones Unidas,
Excelencias,
Señoras y Señores,
Me complace darles la bienvenida en el Reino de Marruecos,
tierra del diálogo, la convivencia y encuentro de las civilizaciones, donde han
acudido para participar en la 22ª Sesión de la Conferencia de las Partes de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
La organización de esta conferencia internacional por
segunda vez en Marruecos, tras la sesión de 2001, viene a reflejar nuestro
aferramiento al marco multilateral en nuestro planteamiento de los retos
internacionales.
En efecto, la celebración de esta conferencia en Marrakech,
en el día de hoy, es una prueba del enorme interés que, dentro de las
prioridades del Reino, otorgamos a las cuestiones del medio ambiente y del
clima.
Nuestro país ha sido uno de los primeros en contribuir a la
materialización de una conciencia mundial acerca del cambio climático, ya desde
mi participación en la Cumbre de la Tierra en "Río", en 1992, al
presidir entonces, en calidad de Príncipe Heredero, la delegación de
Marruecos.
Hoy, la Conferencia de Marrakech, viene a representar un
decisivo viraje dentro del proceso de aplicación del histórico Acuerdo de
París.
La humanidad entera tiene depositadas amplias esperanzas en
las decisiones que va a tomar. Por ello, espera algo más que un mero anuncio de
compromisos y principios para acabar con el calentamiento global y aliviar sus
efectos.
Aspiramos a alcanzar decisiones que contribuyan a salvar el
futuro de la vida sobre la Tierra, mediante iniciativas concretas y medidas
prácticas capaces de proteger los derechos de las generaciones venideras.
La celebración de la presente conferencia en África, nos
incita a otorgar prioridad al tratamiento de los efectos negativos del cambio
climático, cuya gravedad se incrementa en los países del Sur y en los Estados
insulares que se hallan amenazados en su propia existencia.
Majestades, Altezas, Excelencias,
Los últimos quince años han conocido un discurso interesado
por las cuestiones medioambientales, multiplicándose las asociaciones dedicadas
a su defensa; y lo más importante es, sobre todo, el haberse acrecentado la conciencia hacia la
importancia que representa su preservación.
A pesar de haber surgido esta conciencia positiva, nos
preguntamos si realmente nos hallamos en el buen camino y si este destino común
conoce la coordinación y cooperación entre todos.
Grande es la diferencia entre los países y regiones, en
cuanto a la cultura relacionada con el medio ambiente. Las prioridades de los
países industrializados, que se dicen desarrollados, no son las mismas que las
que tienen los países en desarrollo. La diferencia de medios es también enorme
entre ellos.
Si es normal que cada parte defienda sus intereses, las
decisiones tomadas e impuestas, no siempre se encuentran al alcance de todos
los países.
Por ello, es necesario unificar la educación sobre las cuestiones
medioambientales, concienciando hacia su decisivo papel para asegurar el futuro
de la humanidad.
En este contexto, quiero insistir en que Marruecos durante
su mandato, dedicará sus esfuerzos y los
recursos financieros disponibles, durante este breve periodo, a promover esta
difícil y noble tarea.
Majestades, Altezas, Excelencias,
El compromiso para afrontar la problemática del cambio
climático, a través de la aplicación del Acuerdo de París, viene a reflejar
nuestra voluntad común de reforzar la solidaridad intergeneracional.
Esta participación es una necesidad moral y un deber humano,
que ha de estribarse en la convicción en el inexorable destino común y la
sincera solidaridad entre el Norte y el Sur, con el fin de preservar la dignidad
humana.
Muchas promesas se han presentado con ocasión de las
numerosas conferencias que tuvieron lugar. Sin embargo, nuestra conferencia de
hoy, es una conferencia para la verdad y la transparencia; una conferencia para
asumir la responsabilidad ante Dios y ante la Historia, y también ante nuestros
pueblos.
¿Acaso tendrán sentido nuestras conferencias y acuerdos, si
dejamos a las categorías más vulnerables frente a un destino repleto de
peligros en las islas amenazadas de desaparición como en los campos expuestos a
la desertificación, en África, Asia y América Latina?
La problemática del medio ambiente es de tal gravedad que
debe ser tratada con total seriedad y responsabilidad.
Atrás ha quedado la época colonial y la lógica de imponer
decisiones; lo que ahora prevalece es la propia existencia del ser humano, que
a todos nos interpela para trabajar, codo con codo, por su protección.
Por ello, desde el principio no se debe obligar a los
Estados a aceptar decisiones que no pueden asumir, no porque las rechazan, sino
por carecer de los medios necesarios para llevarlas a la práctica.
Majestades, Altezas, Excelencias,
El costo por permanecer a la expectativa y la negligencia en
la lucha contra el cambio climático y sus efectos, tendrán graves repercusiones
que amenazarán la seguridad y estabilidad, ampliando los focos de tensión y de
crisis a través del mundo.
En nombre del destino común y de nuestra responsabilidad
histórica, invito a todas las partes a obrar por materializar nuestro apego a
la justicia y solidaridad, a través de:
Primero: Ofrecer a los países del Sur, especialmente a los
menos desarrollados y a los Estados insulares, un apoyo financiero y técnico
urgente, a fin de reforzar sus capacidades para poder adaptarse a los cambios
climáticos;
Segundo: Cumplir los países desarrollados sus compromisos y
movilizar al menos 100 mil millones de dólares, para el año 2020, que ha
constituido la clave del Acuerdo de París;
Tercero: Implicación de todas las partes para facilitar la
transferencia tecnológica, obrando por el desarrollo de la investigación e
innovación en el ámbito climático.
Cuarto : Contribución de los actores no gubernamentales,
tales como las empresas, entidades
territoriales y organizaciones de la sociedad civil, en la inyección de un
fuerte impulso a las iniciativas de la “ acción global por el clima”.
Majestades, Altezas, Excelencias,
El Reino de Marruecos no escatimará esfuerzo alguno por
aumentar su contribución, en el marco de la dinámica internacional que busca
poner fin al calentamiento global y a sus efectos.
Marruecos, que ha sido uno de los primeros países en
anunciar su Contribución Prevista Determinada a nivel Nacional, se ha
comprometido últimamente a disminuir el porcentaje de emisiones.
En el mismo sentido, ha adoptado iniciativas concretas para
que el 52% de su capacidad eléctrica nacional proceda de las energías limpias,
en el horizonte de 2030.
En el mismo contexto, hemos propuesto una serie de
iniciativas, en el marco de la puesta en aplicación del Acuerdo de París,
especialmente en lo relativo a la adaptación y financiación, entre las que
figura la iniciativa de Adaptación de la Agricultura Africana.
Majestades, Altezas, Excelencias,
Los resultados de esta Conferencia determinarán de manera
decisiva el destino de la nueva generación de conferencias de las partes, que
deben centrarse en la iniciativa y la acción.
El Acuerdo de París no es una finalidad en sí.
Efectivamente, los resultados de la conferencia de Marrakech van a constituir
una verdadera prueba para la eficiencia de los compromisos contraídos y la
credibilidad de las partes que las anunciaron.
Ya es hora para corregir la situación actual. Para ello, no
cabe más alternativa que la de obrar por recuperar el tiempo perdido, en el
marco de una movilización continua y global y una armonía positiva, a favor de
una vida compartida, digna y sostenible para
las generaciones sucesivas.
Para finalizar, queremos reiterarles la bienvenida a la
ciudad ocre de Marrakech, implorando al Todopoderoso que culmine con pleno
éxito los trabajos de esta importante conferencia, en beneficio de toda la
humanidad.

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