martes, 10 de octubre de 2017

Conmuten pena de muerte de mexicano Rubén Cárdenas Ramírez en Texas el 8 de noviembre

* 10 de octubre, Día Mundial contra la Pena de Muerte


De la Mesa de Redacción Rafael Castilleja
De Arcano Político


Pide la CNDH de México al Gobernador de Texas, Greg Abbott, y a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de ese estado para que se conmute la pena capital decretada contra el mexicano Rubén Cárdenas Ramírez, programada para el próximo 8 de noviembre, por otra sentencia de prisión, en ocasión del 15 Día contra la Pena de Muerte este martes 10 de octubre.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) expresa su rechazo absoluto a la pena de muerte, ya que no es factor de contención real de la delincuencia ni la solución a los problemas de inseguridad pública, pues su aplicación no garantiza la impartición de justicia.

En ocasión del Día Mundial contra la Pena de Muerte –10 de octubre— la Comisión Nacional de los Derechos Humanos reitera su petición al Gobernador de Texas, Greg Abbott, y a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de ese estado para que se conmute la pena capital decretada contra el mexicano Rubén Cárdenas Ramírez, programada para el próximo 8 de noviembre, por otra sentencia de prisión.

En el texto de tales peticiones, se solicita a las autoridades del Estado de Texas tener presentes los preceptos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaración sobre la Protección de todas las Personas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, así como el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, los cuales reconocen el derecho a la vida y que nadie será sometido a torturas, ni penas crueles, inhumanas o degradantes.

La CNDH no se opone a la imposición de penas, sino se pronuncia porque dichas acciones se realicen dentro del Sistema Internacional de Derechos Humanos, al cual nuestro sistema jurídico se acoge.

Para este Organismo Nacional, el derecho a la vida representa el bien supremo del ser humano, por lo cual afirma categóricamente que la pena de muerte es una medida que no garantiza la impartición de justicia, al tiempo que subraya su compromiso de continuar con los esfuerzos que protejan los derechos fundamentales de los mexicanos en el extranjero.

De acuerdo con Amnistía Internacional, 140 países miembros de Naciones Unidas son abolicionistas de esa pena, de los cuales 98 la han anulado totalmente, como nuestro país; 7 sólo para delitos comunes y 35 sólo en la práctica, ya que no la ejecutan, no la practican y no la imponen, pero no la han abrogado.


En el marco de esta fecha conmemorativa, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se une a la lucha por la abolición de la pena capital en todo el mundo, para lo cual considera necesario conjuntar esfuerzos que permitan la erradicación de dicha práctica, sobre la base de que en ninguna circunstancia se debe atentar contra la vida, la dignidad y la integridad de las personas.

Rubén Cárdenas Ramírez


Ramírez Cárdenas, de 47 años, se convertiría en el undécimo mexicano en ser ejecutado en Estados Unidos y en el décimo en Texas, desde que este país restauró la aplicación de la pena de muerte en 1976.

En abril de 2016, la Corte Federal de Apelaciones del Quinto Circuito, en Nueva Orleans, rechazó atender un recurso del mexicano, en el que pedía revisar su caso argumentando violaciones a sus garantías al no haber sido notificado de que tenía el derecho a la asesoría del consulado de su país tras su detención en 1997.

La decisión despejó el camino para que Ramírez Cárdenas pudiera recibir fecha de ejecución.

Ramírez Cárdenas, originario del estado mexicano de Guanajuato, fue declarado culpable y sentenciado en julio de 1998 a la pena capital por la violación y muerte de su prima Mayra Laguna, de 16 años, el 22 de febrero de 1997 en Edinburg, Texas.

Ese día, los padres de Laguna reportaron la desaparición de su hija a las autoridades. En el curso de la investigación, la policía interrogó a Ramírez Cárdenas, quien se presentó voluntariamente a declarar.

Durante más de 10 horas, Ramírez Cárdenas permaneció en la estación de Policía y fue interrogado sobre la desaparición de Mayra por nueve diferentes agentes de la Policía y del Departamento del Sheriff del Condado de Hidalgo.

Sin embargo, a pesar de ser ciudadano mexicano, en ningún momento los agentes le informaron de su derecho a recibir la asesoría del personal del Consulado de México, como establecen los acuerdos consulares de la Convención de Viena.

Ramírez Cárdenas fue arrestado por la Policía, que detuvo después a su amigo Tony Castillo como coacusado y quien lo implicó en el crimen.

El mexicano dio una declaración a las autoridades en la que admitió que había matado a su prima y condujo a la Policía al lugar en el que violó a la víctima y depositó su cuerpo.

Castillo se encuentra recluido en una cárcel de Texas, cumpliendo una sentencia de 25 años por secuestro agravado, la cual concluirá en 2022.

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