Por Canal romereports.com
P. JACQUES MOURAD
Sacerdote siro-católico
"Una noche durante el secuestro estaba intentado
dormir. Estaba enfadado, desesperado... Me desperté cantando "nada te
turbe, nada te espante”, en árabe. Así espontáneamente. No sé cómo. No entendí
nada en ese momento pero después experimenté un consuelo y una paz en mi
interior que me hizo realmente olvidar que estaba en esa prisión”.
Cada día de su cautiverio pensó que sería el último de su vida.
Fue retenido en condiciones inhumanas junto a 250 cristianos de su parroquia de
Qaryatayn en Siria. Aunque asegura que pese al miedo, experimentó más que nunca
que Dios estaba a su lado.
P. JACQUES MOURAD
Sacerdote siro-católico
"Ese fue el milagro, que en el momento más duro y
oscuro, de ruido, como dice Santa Teresa, Dios está presente. Recuerdo que
desde el primer momento que entraron los yihadistas en el monasterio y me
secuestraron, me metieron en el coche y me llevaron al desierto, sentí muy
claramente la presencia de la Virgen María a mi lado”.
Pese a lo vivido, dice que hay signos de esperanza en el
horizonte. Su monasterio de Mar Elian era una casa de puertas abiertas hasta
que los yihadistas lo volaron por los aires para eliminar cualquier atisbo de
cristianismo. Sin embargo, lo más valioso sobrevivió a las bombas.
P. JACQUES MOURAD
Sacerdote siro-católico
"Descubrí por una fotografía que las reliquias que
custodiaba el monasterio están intactas. Fue una enorme sorpresa. Saber que las
reliquias no han desaparecido me ha dado mucho valor y esperanza de que podré
un día volver, si Dios quiere, junto toda mi parroquia que ha perdido todo y
cuyas casas han sido destruidas, para reconstruir nuestro pueblo, el monasterio
y ser de nuevo una fuente de protección, de consuelo, de valor y un testimonio
de fe y de convivencia y colaboración entre los musulmanes y los cristianos de
la región”.
El padre Mourad aún no ha podido volver a Siria. Vive en el
Kurdistán iraquí a la espera de regresar para reconstruir lo que el odio se
llevó por delante.
P. JACQUES MOURAD
Sacerdote siro-católico
"El mal nunca vencerá. El mal terminará algún día. La
guerra va a terminar y terminará. Vivimos siempre con esa esperanza”.
Pero para ello hay que actuar. Reclama a Occidente y a sus
cristianos que no vuelvan la mirada ante el sufrimiento de los sirios y que no
cierren las puertas a los que huyen de las bombas. Pide honestidad a los gobernantes, que sean capaces
de ser más humanos y compasivos para detener de forma real esta guerra que
desde hace 6 años desangra la cuna del cristianismo.
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