* Cerca de dos millones son chiapanecas en una gestión verde del saqueo cínico y secuestro de la pobreza
* Persiste en la administración Peña Nieto ausencia de medidas preventivas para evitar violencia y discriminación en las indígenas
* 5 de septiembre, Día Internacional de la Mujer Indígena
Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ
De Arcano Político
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El cínico saqueador chiapaneco, secuestrador de la pobreza.
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Existen en México del Tercer Milenio, mujeres indígenas en
nuestro país, impedidas de ejercer plenamente sus derechos fundamentales por
falta de estrategias de prevención y erradicación de la violencia y
discriminación en su contra desde un enfoque de derechos humanos, denunció este
martes 5 de septiembre la CNDH.
La CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos) subraya
que en las medidas oficiales de la administración de Enrique Peña Nieto, se
soslaya el enfoque género e intercultural, que deben ser diseñadas e impulsadas
por la sociedad y el Estado mexicano como imperativo ético y de justicia.
Con base en la Encuesta Intercensal 2015, del Instituto
Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), los indígenas suman 12 millones 25 mil 947
personas, equivalente al 10.1 por ciento de la población nacional. De ellos, 6
millones 146 mil 479 son mujeres (51.1 por ciento) y 5 millones 879 mil 468 son
hombres (48.9 por ciento).
En el México profundo, Oaxaca y Chiapas registraron un
millón 700 mil indígenas cada una, por lo que son las que cuentan con la mayor
cantidad de población indígena, equivalente al 14.4 por ciento y 14.2 por
ciento, respectivamente, pese a las cuentas alegres del saqueador chiapaneco,
el verde Manuel Velasco Coello.
Este 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la
Mujer Indígena, en recuerdo al asesinato en 1782 en La Paz, Bolivia, de la
líder aymara Bartolina Sisa Vargas.
Tributado en el Encuentro de Organizaciones y Movimientos de
América de 1982 el homenaje a una heroína indígena aymara que nació el 24 de
agosto de 1753, Reina ,virreina y comandante que participó en el levantamiento
contra la explotación colonialista junto a su esposo el caudillo , Inca Rey de
los Aymara y Virrey del Inca, Túpac Katari.
A la edad de 25 años se unió a Tupac Katari, su esposo, para
organizar y liderar distintos levantamientos contra el poder imperante, tras
observar las injusticias cometidas por el sistema colonialista de explotación
del siglo XVIII. Cuando estalló la insurgencia indígena aimara-quechua de 1781,
su marido, Tupaj Katari (Julián Apaza), fue proclamado virrey del Inca y ella
fue proclamada virreina por derecho propio.
Bartolina asumió importantes funciones de liderazgo; entre
ellas la organización de batallones de guerrilleros indígenas y de grupos de
mujeres en tareas de resistencia en diferentes pueblos del alto Perú.
Durante el Cerco de La Paz, el nivel jerárquico de gestión
fue compartido entre Tupaj Katari y Bartolina Sisa en igualdad de condiciones.
De esta manera Bartolina fue ampliamente aceptada y reconocida por los niveles
de liderazgo inmediato, intermedio y superior.
Este 2017, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
advierte en la Ciudad de México que se requiere vigilar aún más la observancia
de la normatividad vigente para impedir toda forma de rechazo y maltrato por
razón de género, condición social, edad, origen étnico, filiación política y
cuestiones religiosas, entre otros aspectos.
Para esta Comisión Nacional, no basta el solo reconocimiento
constitucional de sus derechos humanos, sino se requieren transformaciones
estructurales que permitan la convivencia de la diversidad cultural y
pluralidad étnica, así como procesos institucionales adecuados, que sirvan de
base a sus demandas sociales, y acciones concretas que no sean meramente
asistencialistas o apoyo, sino que permitan diseñar estrategias efectivas y
propuestas integrales.
Además, se debe sensibilizar y capacitar a las personas
servidoras públicas sobre los contenidos que deben tener los programas
orientados a la atención de las mujeres indígenas, tomando en cuenta su cosmovisión
e identidad cultural, en tanto que las instancias legislativas deben contar con
elementos para elaborar leyes acordes con la realidad indígena del país y los
instrumentos nacionales e internacionales de protección a los derechos de las
mujeres.
En ocasión del Día Internacional de la Mujer Indígena –5 de
septiembre—, la CNDH destaca que para propiciar una nueva cultura de respeto a
los derechos fundamentales de las mujeres indígenas son de gran utilidad los
objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, a partir de los
cuales las mujeres y los hombres deben tener un reconocimiento y valoración
social igual, ya que ninguna persona debe ser tratada injustamente por
pertenecer a una comunidad o hablar una lengua indígena.
Tales objetivos también están relacionados con la promoción
de políticas de igualdad, al facilitar a las mujeres y niñas al interior de las
familias el acceso a la educación, atención médica, participación política y a
aportar en las economías sostenibles, lo que beneficiará a sus propias
comunidades y a la sociedad.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las
Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, el 69.6% de las mujeres opina que
deben ser igual de responsables que los hombres en llevar dinero a la casa y el
87.3% está de acuerdo en que los hombres se encarguen, al igual que las
mujeres, de las tareas del hogar, del cuidado de niñas y niños, así como de las
personas enfermas y ancianas.
El 33.4% dijo que sufrió algún tipo de maltrato de quienes
la atendieron en el último parto, ya que a algunas les colocaron un dispositivo
o método de anticoncepción sin solicitar su opinión, las ofendieron,
humillaron, gritaron o regañaron.
Respecto de este tema, la CNDH emitió la Recomendación
General 31/2017 sobre la Violencia Obstétrica en el Sistema Nacional de Salud,
en que se analizan acciones u omisiones de personal encargado de proveer
servicios de salud a las mujeres embarazadas, susceptibles de transgredir sus
derechos humanos.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos continuará en
el desarrollo de acciones de promoción, difusión, protección y defensa de los
derechos fundamentales de las mujeres indígenas en nuestro país, con la
finalidad de contribuir a modificar patrones culturales que constituyen
violaciones sistemáticas a los mismos.
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